


A continuación una breve historia sobre éste fenómeno que se proyecta como el futuro de la moda.
El Eco fashion tuvo sus inicios en los años 70, aunque aún no se usaba el término, haciendo una aproximación, es el momento en donde se dio lugar la primera manifestación de moda ambientalmente amigable. La era hippie se construyó con bases de pensamiento antiguerra, de cuidado del ambiente, de paz y de amor, en ésta caso, la ideología invadió cada uno de los hábitos de éstas personas, incluyendo el vestuario.
Ellos reciclaban prendas de épocas anteriores heredadas por sus padres o amigos, las prendas en desuso las trasformaban y adaptaban a su estilo, tiñéndolas y bordándolas ellos mismos, además nos las lavaban por largos periodos para evitar el uso de detergentes y el desperdicio de agua, por último, usaban las prendas hasta que ya no soportaban más, es decir alargaban su ciclo extremadamente.
Luego de esto, la ropa eco amigable volvió hasta los 90 y el término “Eco Fashion” nació, una nueva era preocupada por el ambiente y la preservación surgió, pero ésta vez se dio de una forma más comercial. Esta vez su protagonista fue la marca original de San Francisco, Esprit, con su colección Ecollection diseñada por Lynda Grose en 1994 lanzaron al mercado la primera línea producida con materiales completamente eco amigables, empezando desde las fibras que no recibían ningún tratamiento químico y eran teñidas con productos naturales hasta los botones y broches que eran producidos a mano por comunidades indígenas, por último se buscaba promocionar los cultivos sostenibles.
En ésta época existía una tendencia Ecoactivista en California y marcas como Patagonia y J Crew empezaron a desarrollar procesos “Eco”.
El mismo año empezaron a difundirse publicaciones acerca del tema como la de la revista de moda inglesa Drapers Record “Going Green”, ésta citaba a almacenes como Next y H&M que ofrecían productos con estas cualidades.
El movimiento no duró mucho y hasta 1999 se volvió hablar de él, el periódico The Independent publicó una artículo sobre algunos jóvenes diseñadores que seguían la misma lína como Ciel, Jessica Orden, Cómodo y Patagonia y marcas como Amano hecha por indígenas de Bolivia.
En los últimos años menos compañías han abordado el tema, las marcas Eco amigables permanecen siendo pocas y no se ve aún un deseo de expansión.
Aunque en la muestra de The Craft´s Council Well Fashioned exhibition se mostraron algunos de los nuevos diseñadores y compañías que están trabajando bajo éstas políticas.
La decisión está en la grandes marcas, quienes serán las responsables de hacer que esto se convierta en moda, en una tendencia que se difundirá hasta las masas y que todos querremos adoptar.
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